¿UNA HISTORIA CON SABOR AMARGO?

Fue una noche cálida en el Borne, pleno corazón de Barcelona…el escenario: una coctelerÃa fina de esas donde se encuentran un par de matrimonios o la tÃpica parejita pidiendo ella una piña colada, y él un “serio” porque los hombres beben en teorÃa más duro. Yo detrás de la barra, llega un argentino, cordobés y resultó además como suele pasar: un primo lejano. Y por más que seamos muchos descendientes de italianos, en general no hablamos el idioma pese a que incorporamos ciertas costumbres como hablar muy fuerte y ocasionalmente pastas, en los que nos somos ortodoxos. Eran ya las 3 y media de la mañana y me dice: “Haceme un fernet y dejá la botella en la barra, pero que el frente de la botella quede mirando hacia vos”…desconcertada hice el fernet, porque los argentinos conocemos sólo una forma de hacerlo: con coca, cuestión que desangra a miles de italianos que lo toman puro, y me encomendé a su mandato… bebió el primer trago y acto seguido, como en un certamen de literatura de la primaria, pasó a recitar sin olvidar ni una palabra la etiqueta de la oscura botella casi llena…eso es tener devoción…miré su fernet, miré la botella y como decÃa mi amigo Antonio Gala en su texto “Mejillones”, me imaginé que mi primo lejano en su ceremonioso orgullo de haber recitado sin error la etiqueta, seguro pensaba: “Dios es todo esto”.
Si bien la propuesta me sonó como para gente como él, esta marca invita a la creación de afiches… sólo tenés que entrar en : http://www.arteunico.com.ar/y le darán las bases a todo diseñador que quiera lucirse y homenajear a este buen amigo que desde 1904 invita a muchos seguidores… y hoy ya delante de la barra y sin ninguna dote de diseño me pregunto: ¿no habrá algún premio especial para sus devotos?.



Se van oyendo algunas voces que alientan…a veces los proyectos se ven lejanos y para el dÃa que los chanchos vuelen!!! pero en el momento menos pensado todo el trabajo y el esfuerzo se transforman en algo real, que se puede ver, tocar…es en ese preciso momento donde todo vale la pena y la infinidad de ideas que siguen detrás se ponen en fila sabiendo que ya les va a tocar…